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27/04/2017

El (H)error - ¿por qué nos equivocamos?
11º Artículo

¿Cómo están compañeros de ruta? Seguimos recorriendo sin prisa ni pausa, los muchos caminos que lamentablemente nos conducen a los errores, los que muchas veces como hemos dicho pueden provocar desde un dolor de cabeza hasta cosas mucho más serias. Hoy hablaremos un poco de los sistemas, computadoras, internet y tecnología.


¿Podríamos hoy en día vivir sin la tecnología, las computadoras, los sistemas, etc.? Evidentemente no, salvo que retrocedamos 50 o más años atrás, ya no sería posible. Los sistemas, la tecnología y la computación manejan o por lo menos nos ayudan en muchos aspectos de nuestras vidas, ahora bien ¿es correcto confiar ciegamente en todo lo que la tecnología y las computadoras nos ofrecen?
Primer error que cometemos pensar que las computadoras pueden ser más inteligentes que nosotros, las computadoras tienen a lo sumo la inteligencia del que las programo, cuando y solo cuando se aplican en el contexto y situaciones que fueron la base del diseño. Los sistemas deben ser herramientas y no fines en sí mismos.
Segundo error: el pensar que la computadora y sus programas nos van a advertir cuando algo es sospechoso, un dato, un resultado, o una conclusión salvo honrosos programas complejos y bien elaborados, que puede advertir al usuario de que hay algo que no funciona bien, la mayoría de los programas son cálculos, y secuencias “bobas” o algoritmos que se aplican sobre los datos de entrada, con lo cual si entramos basura, saldrá basura, el famoso acrónimo americano GIGO ( garbage in, garbage out).
Tercer error: confiar( ciegamente) en todo lo que encontramos en Internet, primero pensemos que el objetivo o sustento principal de internet es comercial (el famoso .com), después queda una pequeña porción para lo que sea educacional puro ( .edu) u organizaciones ( .org), gubernamentales (.gov), etc. Muchos habrán notado cuando se busca un tema en Google por
ejemplo, las primeras posiciones del resultado de la busqueda suelen encabezarlas lo que tenga alguna relación comercial, y después casualmente nos aparecerán avisos comerciales relacionados.
A propósito a principios del año 2013, apareció un caso resonante: “Bicholim”, una guerra inventada que duro 5 años en Wikipedia, un malicioso internauta cargó en la famosa Wikipedia (Enciclopedia de la red) un conflicto inventado de Bicholim, supuestamente entre la autoridades portuguesas de Goa y el imperio indio de Maratha, este falso artículo fue subido a la web en julio del 2007, y con mucha imaginación describió esta falsa guerra. En diciembre del 2012 se detecto que era falso. O sea durante 5 años condujo al error a quien eventualmente consultaba este artículo. ¿Quién nos puede asegurar que una buena cantidad de otros artículos o temas no sean igualmente falsos? No existe la policía de la red, o auditores, y por otro lado tampoco sería muy conveniente por los censores que se arrogan tener toda la sabiduría.


La propia dinámica de la red de redes hace que la información mute, se modifique, etc., es diferente a un libro, revista, o periódico donde lo escrito, escrito esta, permanece en el tiempo, sea verdadero o falso, y el autor se arriesga al escarnio y la condena, si intencionalmente introduce errores. Esto obliga a manejar los datos e informaciones que sacamos de Internet con mucho criterio, y “dudando” siempre un poco. Imprescindible aplicar mucho sentido común y tratar de corroborar las cosas dudosas por varios caminos, o diferentes fuentes.
Por ejemplo, los sitios oficiales de universidades reconocidas, y en general los” .edu” suelen tener más confiablidad que los famosos “.com”, si queremos empezar aplicando algún criterio que nos ayude a tener buena información.
Alguien dijo que Internet es como una inmensa o casi infinita biblioteca, pero “con los libros tirados en el piso”, por eso a veces es difícil encontrar cosas muy específicas, ya que tampoco está todo el conocimiento humano en las redes. Sugerencia final: seamos prudentes.
Bueno, amigos nos volveremos a encontrar Dios mediante en próximas entregas.

 


Si te perdiste los artículos anteriores los podes leer en los siguientes link:

El Herror - ¿por qué nos equivocamos? - 1er artículo
El Herror - ¿por qué nos equivocamos? - 2do artículo
El Herror - ¿por qué nos equivocamos? - 3er artículo
El Herror - ¿por qué nos equivocamos? - 4to artículo
El Herror - ¿por qué nos equivocamos? - 5to artículo
El Herror - ¿por qué nos equivocamos? - 6to artículo
El Herror - ¿por qué nos equivocamos? - 7mo artículo
El Herror - ¿por qué nos equivocamos? - 8vo artículo
El Herror - ¿por qué nos equivocamos? - 9no artículo
El Herror - ¿por qué nos equivocamos? - 10mo artículo

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