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16/06/2016

El Herror - ¿por qué nos equivocamos?
3er Articulo

Amigos, nos volvemos a encontrar para seguir recorriendo juntos estos temas que habitualmente no les prestamos atención, y que influencian para cometer errores, y justamente veremos en esta oportunidad este mecanismo: la atención.

El 12 de enero del 2007 por la mañana, en la estación de subterráneo de Washington DC- US- Estación L ´enfant, se realizó un notorio experimento psicológico relacionado con la atención, y como se influencia la misma de acuerdo al contexto. El mundialmente afamado violinista Joshua Bell, usando un violín Stradivadius 1713 de 3,5 millones de dólares, toco durante 45 minutos una serie de obras clásicas, pasaron ante él por la estación más de 1070 personas, casi sin la más mínima reacción.

Sólo siete personas se detuvieron al menos por un minuto; y veintisiete le dieron dinero, en total, 32 dólares.


Esto nos está diciendo que nuestro cerebro-mente (por lo menos de una gran mayoría de gente) esta “auto programado” para no percibir en el contexto de un subterráneo, un virtuoso violinista ejecutando obras maestras de la música, a pesar que si lo estaba haciendo. Hay un mecanismo inconsciente que gobierna nuestra atención y le va diciendo de acuerdo al contexto, costumbre o experiencia previa, que cosas les deben llamar la atención, si el elemento o estímulo está completamente fuera de contexto normal puede ser que lo miremos pero no que lo veamos, es decir tomemos conciencia real de su existencia. En definitiva las personas ven lo que esperan ver.

En el caso del violinista solamente era cuestión de detenerse un instante, salir del “automatismo” que nos encontramos todos los días, y admirar un virtuoso que nos está dando un concierto gratis.

Por supuesto que si el experimento se hubiera hecho en nuestro Teatro Colon nadie hubiera dejado de apreciar a Joshua Bell.

En consecuencia vemos que el mecanismo de a atención está influenciado por los contextos y experiencias previas, y no existe una “atención absoluta”.

También la atención general se altera cuando se focaliza en una tarea determinada que requiere una alta concentración, en este caso por esta dedicación profunda en la ejecución de algo dejamos de percibir cosas evidentes, para el que quiera investigar un poco mas por internet, sugiero vean http://www.theinvisiblegorilla.com/videos.html, referente al experimento: “el gorila invisible”, hecho en la Universidad de Harvard. Es sorprendente.

Actualmente hay una creencia que podemos prestar atención a mas de una cosa a la vez, la famosa multitarea, especialmente entre la gente joven, pero la realidad es que el cerebro-mente solamente puede tratar un elemento por vez, lo que puede es cambiar rápidamente el foco de la atención, pero esto trae aparejado una pérdida de eficiencia o profundidad/ concentración en el tema. La ilusión de que las tareas son simultáneas es fuerte pero en realidad no lo son, necesariamente se deja de prestar atención al resto de los elementos en el instante que nos concentramos en otra cosa. Acá se fundamenta la reglamentación de no manejar y hablar simultáneamente por teléfono celular, ya que un incidente o accidente se puede desencadenar en una fracción de segundo, justo en el “microinstante” que no estamos prestando atención ( a pesar de que pensemos… a mi no puede pasar…). El hecho de hablar por el celular distrae la atención.

Tenemos la ilusión que estamos viendo todo, cuando la realidad que vemos porciones, e inclusive en las ocasiones que estamos atendiendo otra cosa (celular), estamos mirando pero no viendo. Inclusive con los “manos libres”.


Como sugerencia final podríamos decir tratemos de no operar en “automático” es decir estemos preparados/conscientes a nuevos estímulos y cosas desconocidas que nos pueden ocurrir durante la rutina de todos los días, a pesar que sea difícil creer que algo pueda ser diferente. Y tengamos cuidado con las multitareas (especialmente si estamos manejando, etc), no olvidemos el viejo dicho: “el que mucho abarca poco aprieta…”. ¡Hasta la próxima!


Si te perdiste los artículos anteriores los podes leer en los siguientes link:

El Herror - ¿por qué nos equivocamos? - 1er articulo
El Herror - ¿por qué nos equivocamos? - 2do articulo

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